No la esperaba para este verano, pero quiso acompañarme en mis vacaciones a Praga, esas cosas que te llevan a pensar que los libros te eligen a ti a veces, en lugar de tú a ellos. Una novela de las que emociona y engancha, de las que necesitas acabar corriendo cualquier cosa urgente para sentarte a leerla. Una historia en la que la escritora consigue ofrecer lo mejor y lo peor de la condición humana en situaciones extremas. Me alucina esa capacidad de mezclar los tiempos e ir del pasado al presente y del presente al pasado para contarnos una historia complicada y sumergirnos de lleno en la monstruosidad de la guerra. Eso sí, después de 100 años de Soledad aprendí la lección y cogí papel y lápiz para hacer el árbol genealógico de los personajes y no perderme en el entramado complejo de la historia. Una narración que nos lleva de la mano para hacernos comprender que el pasado no pasa tan fácilmente y que somos parte de lo que fueron nuestros predecesores. Almudena Grandes. Biografía