“Las tres” hace unos días desayunamos frente al mar en el paseo marítimo de Roquetas con un maravilloso mar en calma, sin apenas gente y tantos deseos de hablarnos que cuando nos dimos cuenta la mañana se había deslizado en silencio y casi era hora de comer. Esos desayunos mañaneros tienen risas, a veces alguna lágrima emocionada, y muchas charlas de nosotras, de libros, de viajes, de la escuela que siempre será nuestra. Maria José siempre aparece con un regalo, siempre consigue arrancarnos una sonrisa con él. Esta última vez fue un libro, un libro que ya pasó por sus manos, vivió en su casa y ahora vuela a las nuestras, manos y casas. Siempre acierta. En este caso conmigo hizo un poco de trampa. Ella sabe de mi debilidad por Concha Castro, así que me regaló un libro de ella: “Diario de las horas diversas”. Te llevaré, ¡Oh mar! en mi memoria. Cuando sea el adiós definitivo pinta de azul mi estancia convertido en el breve resumen de mi historia. Concha Castro es gallega de nacimie...