Me ha gustado leer “Últimos Días en Berlín” de Paloma Sánchez-Garnica, aunque lo empece con una cierta pereza. Me lo habían regalado hacía tiempo y su gran volumen, junto con el hecho de que trata el tema de la Alemania nazi, del que se ha escrito mucho, me hacían pensar que tal vez la historia era demasiado obvia.
Pero mereció la pena intentarlo. Me ha gustado mucho, sobre todo porque nos muestra a la gente de a pie en el día a día de un momento histórico tan tremendo. Vemos como el miedo saca lo peor o lo mejor de cada persona y a veces ambas cosas a la vez.
Es una historia que sucede en la Alemania nazi, pero también en la Rusia de Stalin y durante el alzamiento de Franco. Tres lugares y tres situaciones en las que vemos como los autoritarismos destrozan las bases mínimas de la convivencia sana entre las personas.
El protagonista Yuri vivió de niño con su familia la huida de Rusia tras la revolución comunista, perdió a su madre y a su hermano que no pudieron salir del país y de los que no había vuelto a tener noticias. Instalado con su padre y hermanos en Barcelona tiene la oportunidad de marchar a Alemania trabajando para la embajada española.
En Berlín su objetivo es conseguir pasar a Rusia para buscar a su madre y a su hermano, pero una vez allí conocerá el amor y su vida se verá alterada por los acontecimientos del momento en los que nadie está libre de sospecha.
Sobrevivir es a lo que todo el mundo aspira en un país en el que morir no necesita razones.
El libro está salpicado de pequeños textos con algunos de los principios de la propaganda de Goebbels, una buena manera de ver como es demasiado fácil a veces manejar a las personas cuando se las constituyen en “grupos”
Es un buen libro que nos permite entender que pasó y porqué pasó desde la mirada de la gente corriente y que sería fantástico que eso ayudara a no repetir errores, sobe todo, en un momento en el que vemos que están empezando a tomar forma algunos de esos principios propagandísticos y vemos como aumenta la gente dispuesta a seguirlos.
Los personajes son un reflejo la complejidad humana, Yuri, el protagonista, un hombre de fuertes convicciones que a lo largo de la historia va a ir descubriendo que algunas de las cosas que sentía o pensaba eran muy diferentes. La autora nos lo presenta como un auténtico héroe, valiente y apasionado, capaz de luchar por las personas que ama, aún a costa de su vida.
Claudia, casada con un oficial nazi, en cambio, es la antítesis, un personaje que se acomoda en el nazismo como modo de vivir sin problemas y de defender también a los suyos, pero a la que el amor de Yuri hará ver la vida de otra manera.
Krista es la otra enamorada de Yuri, el amor real y posible. Otra heroína intentando ayudar a las personas que lo necesitan a su alrededor a sobrevivir en ese mundo de locos.
Los personajes de la novela son en general personajes complejos y la autora nos muestra de forma maestra esa complejidad.
Vemos también de forma dramática, el trato a las mujeres como objetos, el tema de los abusos sexuales alas mujeres, como botines de guerra o el maltrato a las propias mujeres de los oficiales nazis.
La novela quedó finalista del premio Planeta 2021, un premio muy merecido por el gran trabajo de su autora.
Paloma Sánchez-Garnica es licenciada en Derecho y Geografía e Historia. Trabajó como abogada pero lo dejó para dedicarse a la literatura que es su verdadera pasión.
Ha escrito varias novelas como: El gran Arcano” “La brisa de Oriente”, “El alma de las piedras” “Las tres heridas” “La sonata del silencio”, La sospecha de Sofía. Recibió el premio Fernando Lara de novela con”Mi recuerdo es más fuerte que tu olvido”.


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